Guía
de descanso

¿Pensando en renovar tu colchón?
¡Tranquilo, elegir bien no es misión imposible!
Responde unas sencillas preguntas, te ayudará a conocer que sistema de descanso es mejor para ti.
Tipos de colchones
Un buen descanso es clave para afrontar el día con energía.
Hoy en día existen diferentes tipos, conocer los aspectos más destacados de ellos te ayudará a encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades.
¿Empezamos a descubrirlos?
COLCHÓN VISCOELÁSTICO
Una elección excelente si sufres dolores de espalda, cervicales o de articulaciones, ya que favorece la relajación muscular y un descanso reparador.
Se adapta perfectamente a la forma del cuerpo, aliviando puntos de presión y ayudando a mantener una postura correcta durante toda la noche.
La firmeza y soporte dependerán de la densidad del material: los de alta densidad ofrecen mayor soporte, mientras que los de baja densidad resultan más suaves y envolventes.
A tener en cuenta…
La alta adaptabilidad puede generar una sensación de “abrazo” o flotación que no gusta a todo el mundo. Además, tienden a retener el calor corporal, por lo que no es la mejor opción si eres caluroso.
COLCHÓN DE MUELLES ENSACADOS
Tecnología evolucionada donde cada muelle va embolsado de forma individual.
Dependiendo del modelo, este puede incorpora cientos o miles de muelles distribuidos en filas trabajando de manera independiente, lo que ofrece un buen soporte y una sensación de estabilidad muy equilibrada.
Es una opción ideal para parejas, ya que absorbe los movimientos evitando que se transmitan de un lado a otro de la cama. Además, su estructura favorece la ventilación, ayudando a mantener el colchón fresco, libre de humedades, ácaros y bacterias.
A tener en cuenta…
Son colchones más pesados y menos manejables. Pueden resultar demasiado firmes para algunas personas, generando puntos de presión incómodos.
Además, requieren de una base adecuada (preferiblemente base tapizada o tablero firme) que evite deformaciones.
COLCHÓN DE LÁTEX
Lo primero es elegir entre látex sintético o natural.
El látex natural, procedente de la savia del caucho. Ofrece una sensación suave, elástica y muy adaptable al cuerpo.
El sintético imita estas cualidades, en términos confort y soporte.
La firmeza dependerá de la densidad, aunque el látex siempre será un material mullido y moldeable, sin llegar a la firmeza de los colchones de muelles o viscoelásticos.
A tener en cuenta…
Para estos colchones se necesita una base de láminas para una correcta ventilación que evite la formación moho.
Por otro lado, la altura máxima de estos colchones es de 20cm, ofreciendo menos capacidad de absorción de movimiento.
COLCHONES DE ESPUMACIÓN
Fabricados en poliuretano, ofrecen buena adaptabilidad, capacidad de recuperación e independencia de lechos. La firmeza variará según la densidad, siendo las espumas de alta resiliencia más duraderas, firmes y resistentes al paso del tiempo.
Los modelos actuales suelen incorporar estructuras de celdas abiertas que mejoran la ventilación. Además, son ligeros, fáciles de manejar y compatibles con camas articuladas.
A tener en cuenta…
Las espumas de baja calidad pueden no ofrecer el soporte adecuado y tienden a retener el calor. También suelen tener una vida útil más corta y pueden deformarse con el uso, especialmente en zonas de mayor presión.
COLCHÓN ARTESANAL
Es un colchón hecho a mano, diseñado y elaborado por expertos teniendo en cuenta la altura, el peso y los hábitos de descanso de cada persona. Una opción única, fabricada con materiales naturales como algodón, lana o látex natural, que ofrece un descanso acogedor y totalmente personalizado.
A tener en cuenta…
Al estar elaborado con materiales naturales, requiere algo más de mantenimiento. Es recomendable ventilarlo a diario, aspirarlo periódicamente y retirar las sábanas antes de hacer la cama para evitar humedades, ácaros y bacterias.
También conviene usar fundas transpirables, girarlo y voltearlo cada tres meses, además de colocarlo sobre una base de lamas que asegure una correcta ventilación.
Tipos de soportes
DIFERENCIAS ENTRE BASE TAPIZADA, CANAPÉ ABATIBLE Y SOMIER DE LAMAS
BASE TAPIZADA
Si buscas firmeza, esta es tu base. Fabricada con tablero de madera y reforzada con estructura metálica, ofrece estabilidad y resistencia para el día a día.
Se recomienda para colchones viscoelástico necesita un mayor soporte que garantice su estabilidad y uniformidad.
Dispone de varios acabados, siendo clave la transpiración. Lo ideal es que la base sea transpirable para permitir la circulación de aire entre el colchón y la base, evitando así la acumulación de humedad.
A tener en cuenta…
Estas estructuras son más pesadas y rígidas, dificultando su manipulación. Además, no ofrecen espacio de almacenamiento extra.
CANAPÉ ABATIBLE
Una solución 2 en 1: soporte firme para tu colchón y espacio extra de almacenamiento.
Su tapa, firme y transpirable, ofrece un apoyo similar al de una base tapizada. Y su amplio arcón, te ayuda a ganar espacio en el dormitorio.
Puedes elegir entre apertura lateral o frontal, según el espacio disponible. Además, el sistema puede ser hidráulico o motorizado para que abrirlo sea más cómodo y sencillo.
A tener en cuenta…
Aunque la tapa sea transpirable, la ventilación no es tan activa como en otros soportes. Además, al sumar la altura del soporte a la del colchón, puede resultar algo incómodo al subir y bajar de la cama, especialmente para personas con movilidad reducida.
SOMIER DE LAMAS
Un soporte con firmeza ajustable que se adapta de forma ergonómica al cuerpo, ayudando a aliviar los puntos de presión y mejorando la comodidad durante el descanso.
Es compatible con la mayoría de colchones y destaca por su alta transpirabilidad. Ideal para colchones de látex o viscoelástica, ya que favorece la ventilación y ayuda a prevenir la humedad, el moho y los ácaros.
A tener en cuenta…
Con el paso del tiempo, el peso puede deformar las lamas, haciendo que pierdan firmeza y estabilidad. Además, pueden aparecer pequeños ruidos con el movimiento que alteren la calidad del sueño.
¿Cuánto hace que no cambias de almohada?
UNA PEQUEÑA DECISIÓN QUE CAMBIARÁ TU DESCANSO
Antes de comprar una almohada nueva, veamos en que aspectos debemos fijarnos para acertar en nuestra elección
1. Cómo duermo
Según la postura
Este debe ser el punto de partida, ya que la forma de dormir determina el tipo de soporte que se necesita.
DE LADO
Una almohada más alta y firme que rellene el espacio entre el hombro y la cabeza, para que tanto cuello como columna se mantengan alineados.
BOCA ARRIBA
Mejor una altura media con buena adaptabilidad, que no eleve demasiado la cabeza, pero mantenga la curva natural del cuello.
BOCA ABAJO
Almohada baja y blanda que evite la tensión cervical.
2. Qué necesito
Según firmeza y altura
Aquí no es cuestión de gustos, sino de escoger el soporte más adecuado para que cuello y columna estén alineados, sin forzar.
BLANDA
De 5 a 6 cm
Para quienes duermen boca abajo, siendo más adaptables, pero con menor soporte.
MEDIA
De 10 a 13 cm
Perfecta para aquellos que duermen boca arriba. Tienen un soporte sutil para la curvatura natural del cuello, equilibrando comodidad y sujeción.
FIRME
De 12 a 15 cm
Para cuando se duerme de lado. Aseguran que la cabeza no caiga, manteniendo la estabilidad y alineación cervical con la columna vertebral.
3. Tipo de material
Según material
Este influye directamente en la sensación y comportamiento de la almohada, transformando el descanso en una experiencia de confort y bienestar.
Materiales naturales
- Látex natural: Un material resiliente y firme. Mantiene su forma, ofreciendo un soporte para cuello y cabeza. No recomendable para dormir boca abajo.
- Pluma / plumón: suave y muy adaptable, ideal para quienes buscan una sensación mullida. Ideal para dormir boca abajo, ya que no se elevan demasiado.
- Lana: Excelente regulador de temperatura (fresco en verano, cálido en invierno) y transpirable. Para dormir de lado manteniendo la cabeza, el cuello y la columna alineados.
- Algodón: Ofrece una firmeza media / baja y gran transpirabilidad. Ideal para dormir boca abajo dado su menor grosor.
- Ecológicas: Rellenas con espelta o con huesos de aceituna aportan firmeza y ergonomía, manteniendo un soporte constante además de salud postural. Usadas para durmientes de lado o boca arriba.
Desventajas a tener en cuenta
- Látex natural: Presentan sensación de "rebote" o firmeza activa resultando incómoda para quienes buscan una sensación más mullida y suave.
- Pluma / plumón: Propensas a acumular ácaros del polvo, causando reacciones alérgicas o problemas respiratorios en personas sensibles.
- Lana: Se percibe en ellas el olor natural y característico de la lana, persistiendo este en el tiempo. Además, con el tiempo tienden a apelmazarse.
- Algodón: De reemplazo frecuente. El algodón tiende a comprimirse y perder la esponjosidad inicial.
- Ecológicas: Rígidas, duras y de difícil manejo. Producen ruido al moverse durante la noche.
Materiales sintéticos
- Viscoelástica (Memory Foam): Material que se adapta perfectamente a la forma de cabeza y cuello, eliminando puntos de presión. Ideal para dormir de lado.
- Fibra de poliéster: Ligeras, transpirables, lavables. Apropiadas para personas que duermen de lado o boca abajo.
- Fibra hueca siliconada: Acolchado suave y delicado que las hace muy transpirables.
- Látex sintético: Elásticas, transpirables y duraderas. Ofrecen una suavidad incomparable, ideal para dormir de lado o boca arriba.
- Microfibra: Fibras de poliéster ultrafinas que buscan confort y comodidad, para una firmeza media o baja. Adecuadas para quienes duermen boca arriba.
- Gel o espuma con infusión gel: Combina la espuma viscoelástica con partículas de gel para ofrecer un efecto refrescante. Una solución para quienes buscan mantener una temperatura neutra toda la noche. No se recomienda para dormir boca abajo.
- Copos: Pequeños trozos de espuma o viscoelástica que ofrecen un soporte adaptable y maleable. Una solución para dormir de lado.
Desventajas a tener en cuenta
- Viscoelástica (Memory Foam): Material con menor ventilación y más retención del calor corporal. No lavable.
- Fibra de poliéster: De reemplazo frecuente, deformándose y perdiendo el soporte cervical en poco tiempo.
- Fibra hueca siliconada: El relleno tiende a apelmazarse creando bultos.
- Látex sintético: A diferencia del látex natural, el sintético es menos transpirable y retiene más el calor.
- Microfibra: Menos transpirable, provocando sudoración y una sensación calurosa al dormir.
- Gel o espuma con infusión gel: Muy firmes o rígidas,además de pesadas, dificultando su ajuste durante la noche.
- Copos: Necesitan ser ahuecadas para distribuir el material de forma uniforme y poder mantener un buen soporte, sin dejar puntos críticos sin relleno, que reducen el soporte cervical.
